Historias de café y del teso

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Paciencia, fe y… café

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En nuestros cines se proyecta un musical. Hacía mucho mucho mucho tiempo que no veíamos un musical en la pantalla grande. Un musical moderno. Un musical de hoy mismo pero que  surge de los mismos sueños y las mismas desilusiones de aquel inolvidable clásico, aquel  West Side Story cuya revisión por quién y por  Steven Spielberg, se estrenará antes de que acabe este 2021.

Hay un musical en nuestros salones cinematográficos. In The Heights se titula en  el original y entre nosotros se llama En un barrio de Nueva York. Estamos ante la reivindicación de lo latino en  la Gran Manzana. Estamos ante la lucha por salvar lo tuyo y por soñar con los tuyos. Estamos ante una película plena de canciones, de baile, de parloteos, de personajes, de situaciones, de saltos, de amor, de tristura y  de…¡café, mucho café!

Café a la dominicana, a la cubana, a la puertorriqueña. A la colombiana. Al estilo ‘nica’, nica de Nicaragua. A la hondureña.

Por supuesto que los protagonistas beben refrescos de cola, comen perritos calientes y cuando hace calor, mucho calor, le piden al heladero del barrio, una ‘piragua helada’, algo parecido a un polo hecho con hielo raspado y siropeado en mango, piña o maracuyá.  Pero que quede claro, en el barrio de Washington Heights, donde los cortes de luz son frecuentas y las olas de calor  hacen que te pases la vida en los patios y las calles; tomar lo que se toma es café, mucho café. Y del bueno, que por más que estemos en una zona de New York New York que no es precisamente Manhattan ni Park Avenue, ni la Quinta Avenida, vete tú a decirle que se conforme con ‘un americano’ aguado a un latino.  Tenga o no papeles, sea residente, ciudadano estadounidense o ‘dreamer’, uno de esos jóvenes emigrantes de segunda generación, esos soñadores que crecieron allá pero a los que Trump quería expulsar, Obama  rindió homenaje y Biden piensa que son parte del futuro de una América mejor.

No, en Washington Heights otra cosa no habrá (en el fondo  hay de todo y de todos los colores, sones y sabores posibles) pero café que no falte. Un ‘Cafeto del viento’ salvadoreño, un Acatenago guatemalteco, cosechado a la sombra en alturas de unos 2.000 metros; una taza de El Coqui, una de las marcas más celebres de Puerto Rico, de donde vino Maria, la protagonista de West Side Story.  Se cultiva en la zona de San Sebastián de las Vegas del Pepino…

Se toma café, mucho café en este musical  esplendoroso y sonoro. Y se canta al café. Desde el primer momento

El personaje principal, ese soñador dominicano llamado Usnavi, es el propietario del colmado, el store, el bazar, el super, la deli, la bodega, el badulaque  del barrio. No le van mal las cosas. Tampoco  del todo bien pero no tan chungo para que deje de bailar o cantar. A veces enrabietado  y otras, enamorado.

Ya en la primera canción, ya en la primera coreografía, café, mucho café.

Usnavi nos introduce en el barrio, nos presenta a su gente , se prepara para abrir su tienda y descubre, que como  la red eléctrica  anda como anda debido al abandono municipal y las temperaturas infernales, el frigorífico se ha ido a pique y la leche, perdido. Usnavi llega a pensar que no podrá abrir porque ¿quién quiere  comprar algo en una  bodega de Washington Heights si no hay… café?

Y además, en el barrio acaso no conozcan las mejores añadas del vino de Burdeos ni les importe mucho que haya un Jack Daniel´s de centeno y miel pero el café lo quieren sabroso, dulce y clarito.

¿Qué hacer, qué no hacer?  Aparece entonces  la ‘abuela’ del barrio, una cubana entrada en muchos años que ha cuidado de todos y todas, una cubana que, pensando, quizás, en la Virgen de la Caridad del Cobre pero también en Yemanyah, siempre pide a los suyos paciencia y fe.

Pero a veces, además de paciencia en la lucha y fe en los tuyos, se necesita café. Y la vieja dama le dice a Usnavi que si no hay leche líquida,  lo prepare a la manera de antaño y de siempre, con leche condensada. Usnavi le hace caso. Y el barrio se pone a bailar. Y Panchito se ríe en la plaza Gipuzkoa porque él siempre lo ha sabido: muchas veces llueve café. Pero algunos días llueve  café con leche condensada

Salud y buen trago

Goddamn, I gotta get on that
Foh!
The milk has gone bad, hold up just a second
Why is everything in this fridge warm and tepid?
I better step it up and fight the heat
Cuz I’m not making any profit if the coffee isn’t light and sweet!
Ooo-ooo!
Abuela, my fridge broke. I’ve got cafe, but no con leche.
Try my mother’s old recipe: one can of condensed milk.
Nice.
Ay! Paciencia y fe!

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Begoña del Teso

Begoña del Teso

Comentarista de Cine. Entrevistadora. Reportera.
Fan fatal de los vampiros, las motos y el café.

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